Serafines


Los serafines sirven como encargados del trono de Dios y cantándole continuamente sus alabanzas. Se dice que rodean el trono de Dios, regulando el movimiento de los cielos según emana de Dios. Se los representa con tres pares de alas, con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Se cubren para protegerse del intenso resplandor que emite Dios.
Los serafines son mencionados en Isaías 6:1–7:/
1 En el año que murió el rey Ozías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo.
2 Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Yavé de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria. 4 Y los quiciales de las puestas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo. 5 Entonces dije: Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Yahvé de los ejércitos. 6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas:
7 Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.


Los serafines son, de acuerdo a teología cristiana, los primeros de los nueve coros o tipos de "espíritus bienaventurados" de la angelología cristiana. Pertenecen al orden más alto de la jerarquía más elevada.
Rodean el trono de Dios y están en constante alabanza cantando el trisagio hebreo «Kadosh, Kadosh, Kadosh» («Santo, Santo, Santo es el Señor de los Ejércitos, la tierra está llena de su Gloria»)

Ángel caído


En el cristianismo, un ángel caído es un ángel que ha sido expulsado del cielo por desobedecer o rebelarse contra los mandatos de Dios. Estos fueron expulsados del cielo arrancandoles las alas. Según esta traición son ángeles caídos:
  • Belial
  • Grigori
  • Lucifer
  • Mefistófeles
  • Semyazza

Virtudes


Son iguales a los Dominaciones, pero su deber es supervisar a distintos grupos de personas. Tienen la forma de rayos de luz que inspiran a la humanidad de distintas maneras.
Los seres de virtud son mencionados en Primera Epístola de San Pedro:
El cual está a la diestra de Dios después de haber devorado la muerte para que fuésemos herederos de la eterna habiendo subido al cielo y estándole sumisos los ángeles y las potestades y virtudes.
I Pet. III, 22.

Las Virtudes (también llamados "Ángeles de La Guardia") son aquellos ángeles que tienen como misión ayudar al ser humano a acercarse a Dios, bajan a la tierra, pero no como forma humana, sino como entes abstractos. Cada ser humano posee sus virtudes que lo ayudan a acercarse a Dios y así finalmente a la hora de la muerte gozar en su comunión.
También se les ha asociado en muchos aspectos a los servidores de la Virgen María, y se ha concluido que los ángeles que la acompañan son en su mayoría virtudes. Suelen llevar flores o símbolos de María y están muy relacionados con la Pasión de Cristo.
A las virtudes se les adjudica ser las portadoras de la gracia y el valor, y su deber principal es el de trabajar por los milagros en la tierra. Tradicionalmente se decía que los ángeles que presidieron la Ascensión de Jesús fueron justamente Virtudes.

Potestades


Son seres angelicales encargados de salvaguardar la conciencia y la historia. Los ángeles de la muerte y nacimiento se encuentran en esta categoría. Su deber, además, es supervisar la distribución de poderes entre los humanos.


Según el teólogo cristiano Pseudo Dionisio, las potestades son entidades angélicas que forman parte, junto a las Dominaciones y las Virtudes, de la segunda jerarquía angélica. Las potestades permanecen en nuestro plano finito de realidad, y se encargan de mantener el equilibrio cósmico, las leyes físicas. Se les ha denominado por ello "custodias de las fronteras", en tanto que vigilan los márgenes del mundo espiritual con el mundo físico. Dionisio el Areopagita señaló que, como guardianes celestiales, las Potestades están provistas de conciencia que les evita hacer el mal. Se cree que estos son los guardianes del mundo espiritual y por lo tanto los encargados de llevar a las almas ante la presencia de Dios una vez que mueren, el líder del coro de las potestades se cree que es el arcángel Azrael.
San Pablo hace mención a estas entidades en su carta a los Efesios, presentando la vida cristiana como una lucha o combate espiritual: "porque nuestra lucha no es contra hombre de carne y hueso sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas, contra los espíritus malignos del aire."
Nuevamente San Pablo, en su carta a los Colosenses, hace mención a Cristo como cabeza del universo y dice: "Él (Cristo) es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque en Él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles. Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por él y para él".
En su libro, Summa Daemoniaca, el Padre José Antonio Fortea dice: "De cada una de las nueve jerarquías cayeron ángeles transformándose en demonios. Es decir, hay demonios que son virtudes, potestades, serafines, etc. Aunque sean demonios siguen conservando intacto su poder e inteligencia". Para una completa comprensión de estas entidades consultar la obra, también de este autor, Historia de Mundo Angélico, una historia del mundo angélico, crónica de la creación de los tronos y potestades, narración de la prueba y caída de los serafines y querubines.

Dominaciones


Tienen la tarea de regular los deberes de ángeles inferiores. Reciben órdenes de los serafines, los querubines, o hasta de Dios. Son los responsables de asegurar que el universo mantenga su orden.

Las dominaciones (del latín dominationes; a su vez traducción del griego κυριότητες, kyriotētes), también dominios o señoríos, son el cuarto de los nueve coros angelicales dentro de la segunda jerarquía de ángeles conforme a la angelología cristiana.